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29 ene. 2013

Capitulo 26 El sueño


En otro lugar de la casa…
Hacia un buen rato que Liam y él habían vuelto y desde entonces se había empeñado en que arreglar la melodía de la canción, ya que según él tenía que ser perfecta.
Estaba en su habitación, en la tercera planta. Estaba sentado en la silla giratoria de su escritorio, haciéndola girar cada dos por tres. Cogió un lápiz y se puso a anotar la letra de la canción, concentrado, con la lengua fuera.
Cuando terminó dejó el lápiz y se levantó rápidamente de la silla, la cual dio vueltas y vueltas hasta que Niall volvió y puso la mano sobre el respaldo para detenerla y volverse a sentar con la guitarra sobre las piernas. Sonaron las primeras notas y las fue anotando cuando creía que estaban perfectas, cuando hubo terminado la hizo sonar y sonrió satisfecho. Observó el reloj. Las 5:15 de la madrugada, pero no tenía sueño. Se levantó y cerró la puerta para silenciar un poco el sonido de su guitarra. Cuando volvió a sentarse se quedó mirando la ventana, el cristal de la cual empezaba a empañarse. Fuera hacía frío pero allá dentro hacía demasiado calor. Se quitó la chaqueta y la tiró dejándola en la cama. Le gustaba mucho aquella habitación. El techo era de madera y estaba en buhardilla. El hecho de que estuviera en la parte más alta de la casa hacía que fuera una de las habitaciones más cálidas, cuando se tumbaba en la cama podía contemplar las estrellas desde la ventana del techo. Le encantaba pasar los minutos contemplándolas, le relajaba.
Le entraron ganas de tumbarse y poder contemplarlas en aquella noche pero decidió repasar la canción de nuevo. Empezó a tararearla mientras marcaba el ritmo con el pie. Apretó los labios y cerró los ojos. Tal vez no fuera la mejor canción del mundo, pero era la más especial.
En esos momentos en una casa de Barcelona…
Hacía ya unas horas que dormía.
“Estaba en ese lugar secreto. Los campos, las montañas, los árboles y el lago se veía más bonito en primavera. Las rojas amapolas teñían el campo con su color y la nieve empezaba a desaparecer de las montañas. Los pájaros cantaban y las pocas nubes que tapaban aquel cielo perfecto eran de algodón. Llevaba puesto un vestido de flores, precioso. Se descalzó y metió los pies en el agua. Estaba fría, pero se agradecía, ya que hacía un día muy caluroso. Miró a Niall, el cual estaba a su lado, éste le sonrió, se quitó la camiseta y se sumergió en las aguas del lago. Cuando salió a la superficie se pasó la mano por el cabello para echárselo hacia atrás y sopló intentando quitarse una gota de agua que le colgaba de la punta de la nariz. Alejandra se rió y él la miró sonriente.
-Venga, anímate, está fresquita...-le dijo tiritando un poco. Ella negó con la cabeza.-…pero te acostumbras.- Ella volvió a negar y él nadó hasta dónde estaba. Se apoyó en la madera y acercó su cara a la de ella. Ambos se miraron y sonrieron. Las gotas que le caían a Niall del pelo fueron cayendo sobre el vestido de Alex. Él le tendió la mano y ella se la cogió, luego sonrió malignamente y tiró de ella haciéndola caer al agua. Se hundió en el agua con los ojos cerrados, buscando su cuerpo con sus manos. Cuando salió a la superficie Niall la miró.
-¿Qué ha pasado?-le preguntó riéndose. Ella le pegó en el brazo con la respiración agitada.
-Tonto, casi me ahogo.-le dijo ella. Él la abrazó.
-No lo hubiera permitido.-dijo mirándola. Ella le devolvió la mirada perdiéndose en aquellos ojos azules que hacian que pensara que estaba en un sueño…”
Se despertó.
En el salón de una casa de Londres…
Llevaban un buen rato hablando, pero no se cansaban. El hecho de que a los dos les gustase hablar convirtió aquella conversación larga en una casi eterna.
-Algún día tendrás que venirte.-le dijo Marta.
-¿Dónde, allí?-le preguntó él. Ella afirmó con la cabeza. Él se encogió de hombros.
-No hagas eso, te obligo.-le dijo ésta apuntando a la cámara con el dedo índice.
-Vale, vale.-le dijo él alzando las manos. Ella rió y él sonrió. Se quedaron un rato mirándose, sonriendo y sin saber que decir.
-Eres especial, ¿lo sabes, no?-le preguntó con la sonrisa todavía en la cara.
-Tú también…-le respondió él poniéndose serio.-Todavía no me acostumbro a no verte por aquí.-suspiró. Apartó la vista de la pantalla. Su expresión se volvió triste pero no quería que lo notase.
-¿Qué te pasa, Liam? ¿Estás bien?-le preguntó ella.
-Sí.-se aclaró la garganta y se humedeció los labios a la vez que volvía a mirar a la pantalla.- Es solo que me estaba acordando de una canción que ha escrito Niall sobre tu hermana y él.
-¡¿QUÉ?!-exclamó gritando sin poder creérselo.- ¿Qué Nialler ha escrito una canción sobre mi hermana y él?- se quedó con la boca abierta, reaccionando.- Wow.-suspiró.
-Sí, deberías escucharla, es preciosa.-él se quedó en silencio y le hizo un gesto a Marta para que se callase y escuchase.- ¿Lo oyes?-le preguntó. Ella negó con la cabeza.
-Está cantando.-rió.- Acabará despertando a los demás.- Bajó la cabeza sonriente.-Creo que está orgulloso de la canción.-dijo volviendo a mirar a la cámara.
-Me muero por escucharla, ya verás que sorpresa se lleva Alex.
En la habitación de Alejandra…
Se levantó de la cama y salió de la habitación sonriente. Qué bonito sueño. De repente le invadió la pena. Solo había sido un sueño. Hubiera dado todo y más para que aquello hubiera sucedido realmente, aunque aquel fuera su vestido nuevo.
Unas risas hicieron que dejara de pensar en el sueño. Se dirigió al salón de dónde provenía una luz. Vio a Marta con el ordenador, riéndose. Se acercó al sofá y se quedó atrás. Se estregó los ojos y miró la pantalla. Liam la saludó.
-¿A quién saludas?-le preguntó Marta que no se había percatado de la presencia de su hermana.
-A tu hermana, la tienes detrás.-le contestó sonriendo.
Marta movió el ordenador para que la luz de la pantalla iluminase a su hermana.
-¿Qué haces despierta?-le preguntó Marta a su hermana en español.
-Estaba soñando, me he despertado. Iba a la cocina a por agua cuando he escuchado que te reías y he visto luz y he venido.- Después de decirle eso se acercó a la pantalla.- ¿Está Niall por ahí?-le preguntó buscándolo por la pantalla.
-Está en su cuarto, ¿le llamo?-le preguntó.
-No, a lo mejor está durmiendo.-le dijo Alejandra con unas ganas inmensas de verle, pero con miedo a despertarle.
-Que va, si está cantando como un loco, se le escucha desde aquí.-volvió a decir Liam. Se escuchó el débil sonido de la guitarra.- Antes se escuchaba más, ha debido de cerrar la puerta.-sonrió.- ¿Voy a buscarle?-le preguntó de nuevo.
-Sí, por favor.-dijo ella ansiosa, pegada en la pantalla.
-Espera…-cogió un papelito y lo pegó delante de la cámara.
-¿Pero qué haces?-le preguntó ella.
-Asegurarme de que no os veréis hasta que yo quiera.-rió malignamente. Luego se escucharon sus pasos alejándose.
En la habitación de Niall…
Estaba de pie en medio de la habitación, con la guitarra, tocando una y otra vez la melodía de la canción y cantando. Dejó la guitarra en la silla giratoria y sonrió mientras dio una palmada. Cuando Liam llamó a la puerta éste tropezó con el pie de la cama y cayó en ella boca arriba. Se quedó un par de segundos mirando la ventana. Suspiró.
-¡Pasa!-Liam abrió la puerta y se quedó apoyado en el marco de ésta. Niall se sentó.-¿Qué pasa?-le preguntó.
-Ven, quiero enseñarte algo.-le dijo Liam desapareciendo en el pasillo, escuchó como bajaba por las escaleras.- ¡Venga!-Niall le siguió. Bajaron las escaleras y los últimos tres escalones los saltaron. Antes de llegar al salón Liam le tapó los ojos con la mano.
-¿Qué haces?-le preguntó intentando deshacerse de su mano.
-Para, quieto, es una sorpresa.- le dijo mientras caminaban hacia el sofá.- A ver, siéntate.-le ordenó. Éste obedeció y Liam le destapó los ojos a la vez que quitaba el papelito de la pantalla.- ¡Tachán!
Niall se quedó mirando la pantalla, inmóvil, anonadado, con la boca abierta. El iris de sus ojos recorría toda la pantalla, observándola. Ella le sonrió emocionada y junto a su hermana le saludaron. Él sonrió y las saludó.
-¿Cómo es que no me contestabas a las llamadas?-le preguntó poniéndose serio.- Me estabas preocupando. ¿Estás bien?
-Sí, sí, Romeo, está bien, solo se había dejado el móvil cargándose en casa. Alejandra no dejaba de mirar la pantalla, posando la mano sobre ésta, como si pudiera tocarlo de verdad.
-Niall…-le llamó casi en un suspiro.
-Dime.-dijo. Liam se sentó en el reposabrazos del sofá. Marta y él sonreían.
-Estab… Estaba soñando contigo.-tartamudeó. Luego tragó saliva.-Te echo mucho de menos.
El se puso la mano en el pecho.
-Yo también te echo de menos… y, ¿qué has soñado?- le preguntó curioso.
-He soñado que estábamos juntos, en el lago. Era primavera…- Liam la interrumpió.
-Tal vez os volváis a ver en primavera.
-¡No! Quedan dos meses para primavera…- dijo Niall volviéndose hacia Liam.- no aguantaría tanto tiempo sin verla.- dijo volviéndole a mirar a Alejandra.
Ella suspiró. Le encantaba que le dijera aquellas cosas.
-¿Sabes qué, Alex?-le dijo Liam inclinándose para que se le viera mejor. Alejandra hizo un gesto para que le dijera qué.- Te ha escrito una canción.- Liam rió.
-¿A sí?-le preguntó ella emocionada.
Niall se sonrojó.
 Louis 




25 ene. 2013

Capitulo 25 Conexión


Niall se quedó sorprendido, la verdad es que se le veía mucho con Marta. Siempre estaban juntos, pero no se esperaba que estuviera enamorado de ella.
-Qué putada.-le dijo él y le puso la mano en el hombro.- ¿Se lo dijiste?
-No, que va. Cuando me dijo que se iba encontré que no tenía sentido decírselo.   
Ambos se quedaron cabizbajos, mirando el reflejo de la luna en el agua.
-¿Tú crees que volverán?-le preguntó Niall. Liam le miró.
-Sí.-mintió, diciendo lo que él quería escuchar, mintiéndose a sí mismo. Sus ojos se llenaron de lágrimas, una de ellas resbaló por su mejilla y se la secó con el dedo rápidamente, antes de que Niall pudiera verle.- Soy un estúpido, debí decírselo antes de perderla, ahora tal vez yo…-dijo moviendo las manos, luego se pegó en la frente con  la palma.
-Hey, no te preocupes, ya se lo harás saber cuando vuelva.-lo animó Niall, aunque en el fondo los dos estaban igual.
-¿Y si no vuelve, Niall? ¿Qué hago si no vuelve? Es que necesito verla.-le preguntó mirándolo de nuevo. Él se encogió de hombros y parpadeó.
-Volverán.-le aseguró Niall sonriente, mirándolo de nuevo y poniendo su mano sobre el hombro de Liam. Él le devolvió la sonrisa. Se quedaron unos segundos en silencio hasta que a Niall se le hizo incómodo.- ¿Quieres escuchar una canción que acabo de componer?
-¿Por qué no?-dijo Liam encogiéndose de hombros. Niall puso la guitarra sobre sus piernas y comenzó a tocarla. Liam lo escuchó con atención.
Las primeras notas sonaban melancólicas, pero a medida que avanzaba se iban volviendo más alegres. Niall empezó a cantar:
Everything started (Todo empezó)
When I saw her in the crowd (Cuando la vi en la multitude)
I never thought (Nunca pensé)
That I would get found, (Que la encontraría,)
THERE (ALLÍ)
I’ve looking for someone (He buscado a alguien)
But I couldn’t find (Pero no pude encontrar)
Our ways have crossed (Nuestros caminos se cruzaron)
When we met in a Starbucks, (Cuando te conocí en el Starbucks,)
THAT (Aquel)

Cuando Niall dijo Starbucks, Liam rió. Estaba contando la primera vez que vio a Alejandra y cuando empezó a hablar con ella. Entonces empezó a tocar más rápido las cuerdas y cantó el estribillo.

And suddenly it happen (Y entonces sucedió)
I falling in love (Me enamoré)
Without know that distance (Sin saber que la distancia)
That would separate us now (Nos separaría ahora)
However I keep a little hope (Sinembargo mantengo una pequeña esperanza)
That you come back again (Que vuelvas otra vez)
Cause you’re my life, my soul…(Porque eres mi vida, mi alma…)
…You are my love (…Tú eres mi amor)

Acordé largo de guitarra y terminó el estribillo con la siguiente frase:

Heal the pain (Cura el dolor)

A continuación empezó a sonar una melodía feliz y más rápida.

One night (Una noche)
She was alone, thinking (Ella estaba sola, pensando)
I got to make her smile (Conseguí hacerla sonreir)
Before our lips have kissing (Antes que nuestros labios se besaran)
KISS (BESO)
And I told her (Y le dije)
“How much I love you” (“Como te quiero”)
She smiled (Ella sonrió)
And I felt the luckiest boy (Y yo me sentí el chico más afortunado)
THE LUCKIEST BOY (EL CHICO MÁS AFORTUNADO)

Esas estrofas hablaban de la noche en que la besó y le dijo que la quería. Volvió a cantar el estribillo con un ritmo más acelerado que antes y finalmente volvió al ritmo lento.

But all this passed (Pero todo esto pasó)
And now you aren’t here (Y ahora no estás aquí)
Nobody listen my cry (Nadie escucha mi llanto)
My heart left to beat (Mi corazón ha dejado de latir)
When you left me…(Cuando me dejaste…)

Repitió esta última frase dos veces más:
Alone… (Solo…)

La canción terminó con un triste y largo acorde, con la pequeña esperanza de que ella volviera. Así se sentía, así lo había expresado.
-¡Wow!-exclamó Liam.
-¿Te gusta?-le preguntó Niall, luego se volvió aergonzado.-Creo que es demasiado cursi, no le gustará.
-No, no, a mi me gusta, de verdad.-dijo Liam poniendo la mano en su pecho.-Es preciosa…-ambos se quedaron unos segundos en silencio, serios.-Impresiona ver cómo surge la inspiración.- Niall lo miró y afirmó cerrando los ojos, luego suspiró mientras tiraba la cabeza hacia atrás. Liam le puso una mano sobre el hombro cuando la expresión de Niall se volvió triste. Sonreía. La canción le había subido el ánimo.- Tranquilo, volverá, hay una pequeña esperanza.-le dijo expresando con la mano lo pequeña que era esa esperanza. Niall negó con la cabeza sonriente.- Hey, pero la hay, que es lo que cuenta. Ambos sonrieron y Niall soltó una risita. Luego los dos se abrazaron.
Mientras en Barcelona…
Era tarde, pero no tenia sueño. Pensó en encender el ordenador portátil. Se levantó de la cama sin encender la luz, para no despertar a Adela, que hacía un buen rato que dormía. Se calzó, cogió el ordenador y se dirigió al salón. Se miró el reloj. Las 4 de la mañana. Se sentó en el sillón. Rebufó y cogió la botella de agua que había sobre la mesa. Bebió mientras el ordenador se iniciaba. Cuando se cargó el escritorio apareció una imagen de Londres, una que hizo desde el London Eye. La miró inclinando la cabeza y suspiró. Como le gustaría estar allí.
Hizo doble click sobre el ícono de Skype y entró, ya que el hombre de usuario y la contraseña estaban introducidos y guardados. Cuando se cargó vio que Liam estaba conectado. Antes de poder decirle nada se abrió una pestaña que parpadeaba. Era Liam que se le había adelantado mandándole una invitación de video llamada.
Ese mismo momento en Londres…
Le había enviado una invitación para hacer video llamada. No podía creerse que fuera a verla. Se peinó con los dedos cuando vio que ella había aceptado. Respiró hondo justo antes de que Marta apareciera en la pantalla. Liam sonrió cuando Marta lo saludó.
-Hola.-le dijo en español. Él le contestó igual y Marta se rió de su acento. Tenía el pelo alborotado, pero aun así se veía bien. Los ojos le brillaban y la única luz que se veía era el reflejo de la del ordenador en su cara. Al mirar la pantalla para verla ésta bajó la mirada tímidamente.
-¿Qué tal, señorita?-le preguntó Liam de nuevo en español. Cuando vio que le había entendido sonrió orgulloso.
-Muy bien, ¿Y tú?-cuando le preguntó eso, Liam ya no supo que contestar y sonrió mientras con la mano hacia el gesto de “Bien”. Ella soltó una carcajada y empezaron a hablar en inglés.- Déjalo.-dijo entre risas.-¿Qué tal? ¿Cómo están los chicos?-Liam se puso serio y se acercó a la cámara.
-Una sacapuntas.- que dijera eso hizo que Marta volviera a reírse. Llevaba mucho tiempo esperando a verle decirlo. Liam también rió, luego se humedeció los labios y se puso serio. Empezó a hablar en inglés.- Te echo de menos…

22 ene. 2013

Capitulo 24 Esperanzas


En otro lugar…
Seguía sentado allí, pensando. Miraba la luna, al fin y al cabo era la misma que la que veía ella. Hacía frío y su cuerpo empezó a notarlo. Se refugió en su guitarra aunque le costaba tocarla, ya que las manos le temblaban.
Cerca de allí…
Caminaba por el bosque con las manos metidas en los bolsillos, contemplándolo todo. La noche era tranquila y pudo ver las estrellas y la enorme luna llena a través de las hojas de los árboles. Entonces se paró al escuchar una guitarra y creyó que sería Niall. Seguidamente le escuchó cantar. Supuso que quería estar solo pero pensó que un poco de compañía no le vendría mal, así tendría a alguien con el que compartir los problemas. Siguió la melodía que le condujo hasta el lago. Se acercó lentamente y cuando escuchó sus pasos, Niall se giró para mirarle.
-Hola.-le saludó Liam cuando llegó dónde estaba. Niall se volvió sin decir nada.- ¿Qué haces aquí?-le preguntó mientras se sentaba a su lado dejando caer la pierna izquierda, doblando la derecha y apoyando su brazo sobre ella. Niall le devolvió la mirada, triste, serio. Liam esbozó una sonrisa débil, sabía que su amigo no pasaba por buen momento, pero tenía que superarlo. Pensar en superar ausencias le recordó en cómo llevaba él la superación de la ausencia de Marta. No era el mejor ejemplo para decirle que tenía que superarlo, así que no se lo dijo. Su débil sonrisa se desvaneció por completo y agachó la cabeza.
-Estaba pensando…-contestó Niall rompiendo con los pensamientos de Liam.-No me coge el teléfono, no sé de ella. Estoy preocupado.-dijo mientras jugaba con el móvil en la mano, nervioso, esperando a que sonara de un momento a otro. Pero no sonó y se lo volvió a meter en el bolsillo.
-¿La echas de menos, verdad?-le preguntó Liam mirándole alzando una ceja.
-Sí…-suspiró Niall.-No te puedes ni imaginar lo mucho que la extraño, Liam.-dijo juntando las manos y apretando los labios. Se tragó su pena. Luego balanceó sus piernas.
-En realidad…-empezó Liam.- En realidad sí que me hago una idea de cómo es ese “mucho”.-su respuesta hizo que Niall se girase hacia él sorprendido. Liam evitó su mirada, avergonzado. ¿Iba a contárselo? Tal vez sería lo mejor.
-¿Cómo que te haces una idea?-le preguntó curioso. Liam soltó una risita nerviosa, se humedeció los labios y lo miró antes de confesarle su secreto.
Mientras en Barcelona…
Paseaban por la rambla. No había demasiada gente. Elbe, Adela, Paula y los demás reían, Marta también lo hizo. Hacía frío, se ajustó el gorro y la bufanda y miró el cielo de Barcelona. Entre los árboles se distinguía alguna estrella, pero no se veían tan bien como en el jardín de la casa de los chicos.
A Marta le encantaba mirar las estrellas casi tanto como a su hermana. Mirarlas le recordó a Liam y se preguntó qué estaría haciendo él en ese momento, si la echaría de menos, si estaría él también mirando las estrellas.
No quería ponerse melancólica. No quería pensar en eso. Sabía que iban a volver a verse, no sabía cuándo pero lo iban a hacer. Siempre había sido positiva y no iba a dejar de serlo ahora. Todavía le quedaban esperanzas.
Mientras a varias manzanas de allí…
Estaba tumbada en la cama con el móvil sobre el pecho. ¿Qué hacía? ¿Le llamaba? Se miró el reloj. Era muy tarde, mejor lo llamaba mañana. Estaba nerviosa y se maldecía por haberse dejado el móvil. Tenía ganas de escucharle. Alargó el brazo para coger los auriculares que estaban sobre la mesita. Buscó en el reproductor de música y escuchó la canción de “Little Things”, luego se puso a escuchar “Moments”, en el momento en el que Niall canta Close the door, throw the key  don't wanna be reminded, don’t wanna be seen. Don't wanna be without you, my judgements cloudy, like tonight's sky... una lágrima resbaló por su cara. Dejó que la música pasase aleatoriamente y se durmió pensando en él.
A muchos quilómetros de allí…
Niall miraba a Liam ansioso por saber que era lo que tenía que contarle. Porque estaba claro que le tenía que contar algo.
-Verás, lo que pasa es que llevo mucho tiempo ocultándolo…
-¿El qué?, ¿Ocultando el qué?-le preguntó Niall impaciente mirándolo con atención.
-La noche en que Marta me dijo que se iban yo iba a decirle que…-se le quebró la voz. Se aclaró la garganta y continuó -… iba a decirle que la quería. 


Capitulo 23 Llamadas perdidas


Pasadas unas horas, esa noche…
No le había cogido el teléfono en toda la tarde. Cada una de sus llamadas sin respuesta eran un golpe menos de esperanza de poder hablar con ella. Había empezado a pensar que tal vez le hubiera pasado algo o tal vez ella ya se hubiera olvidado de él. La idea de pensarlo como posibilidad lo deprimió y le dio un escalofrío. La preocupación le inquietaba.
Estar en aquel lugar le hacía pensar más en ella. Se sentó sobre la madera de la pasarela, dejando colgados los pies sobre el agua, con las manos temblorosas. Miró su reflejo y sintió miedo. Miedo a pensar que sus temores se hicieran realidad, miedo a pasar a ser, para ella, tan sólo un recuerdo más. Pensar en eso hizo que se le hiciera un nudo en el estómago y le invadió una sensación de vértigo.
Miraba hacia algún lugar mucho más lejano a lo que su vista llegaba. Los labios le temblaban al no sentir el calor de sus besos, sus ojos azules se tornaron tristes al no tener al lado la chispa de sus ojos marrones. Su sonrisa se desvaneció. Se encogió y se abrazó el torso. Hacía frío.
Miró la brillante luna llena, como si en ella fuera a hallar respuestas a sus preguntas. Tenía que superarlo y aprender a vivir sin ella…
-“Vivir sin ella…”
A esas horas en Barcelona…
Llegó a casa sola. No tenía ganas de salir. Por mucho que las demás insistieron para que se quedase, ella decidió volver. Estaba deprimida. Sólo quería tumbarse en su cama, relajarse escuchar música y pensar.
Abrió la puerta de casa y dio la luz del recibidor. Cerró la puerta y se dirigió al perchero, mientras lo colgaba se fijó en las fotografías que su hermana había colgado en la pared. Hacía unos días Marta las había sacado y les había conseguido un buen marco para colgarlas. Alejandra se dirigió a la primera foto y se paró delante de ésta.
Era más grande que las demás. En ella aparecían todos sus compañeros de 2º de BAT sonrientes en el día de la graduación. Ya había pasado un año desde aquella fotografía. Aquella era la más grande de todas, estaba en un tamaño poco más grande que un DIN-A3.
Se dirigió al pasillo para seguir viendo los cuadros.
La segunda era la fotografía del campamento del 2001 con Louis y Liam. Aquella foto era la que había hecho realidad su sueño. Sonrió y recordó el día que vieron la foto y no les reconocieron y eso hizo que soltara una risita, ahora que lo sabía se daba cuenta de lo mucho que se parecían.
Caminó lentamente hasta que se paró a contemplar la otra foto. En ella aprecian Marta, Vero y ella en la cola del concierto el 22 de Mayo.
Justo al lado había una fotografía en la que salían Marta y Liam. Louis los fotografió el día de su cumpleaños. Ellos parecían no haberse dado cuenta de aquella foto. Alejandra la observó la foto con detalle. Se fijó en la manera de cómo Liam miraba a su hermana, sonriendo, y cómo ella lo miraba a él con las mejillas sonrojadas. De no ser porque sabía que entre ellos sólo había una bonita amistad, habría jurado que entre aquellas miradas cómplices se escondía algo más.
Siguió avanzando por el pasillo y llegó a una fotografía de tamaño DIN-A4. Era una fotografía grupal en la que apercían Zayn, Harry, Marta y Liam de pie y Louis, ella y Niall de cuclillas un poco más adelante. Louis sujetaba su peluche de la zanahoria. Todos reían.
Aquella foto, que también era del día del cumpleaños de Louis, estaba hecha por Verónica en el salón de juegos.
Al recordar aquel momento a Alejandra se le hizo un nudo en la garganta que hizo que se le empañaran los ojos, los cuáles empezaron a dejar brotar sus lágrimas cuando vieron la última foto.
En ella aparecían Niall y ella. Él la cogía por la cintura mientras la besaba en la mejilla tiernamente. Ella sonreía tímida con la mirada baja con los brazos rodeando el cuello de Niall.
Se quedó mirando la fotografía unos segundos más, luego se secó las lágrimas y entró en su habitación. Encendió la luz y cuándo vio el móvil…
-¡Aquí estás!-exclamó al encontrarlo. Le quitó el cargador y lo desbloqueó. Tenía un montón de whats y varias llamadas perdidas. Abrió el registro de llamadas para ver quien la había llamado y leyó su nombre.

21 ene. 2013

Capitulo 22 Ausencia


Pasados unos días…
La ausencia de Marta y Alex se presentaba fuerte a las horas de comer. Niall se sentó al lado de aquella silla vacía, como si esperase que alguien fuera a sentarse en ella.
A Liam le pasaba lo mismo aunque intentaba no mostrar lo triste que le ponía la ausencia de Marta.
Louis arrastraba el tenedor por el plato haciendo un ruido muy desagradable.
-¿Puedes dejar de hacer eso?-le preguntó Liam, el cual se tapaba las orejas por aquel ruido. Louis lo miró y ambos se quedaron sin decir nada, luego volvieron la mirada hacia el plato, todavía lleno de comida.- No tengo hambre.- arrastró la silla hacia atrás y se fue. Niall, al ver que Liam se dejaba la comida se acercó el plato, la ausencia de Alejandra, lo había dejado vacio y le hacía comer más. Louis lo miró.
Mientras en España…
Estaban de compras por Barcelona y ya habían empezado las rebajas. Mientras miraban ropa y demás…
-¿Cuándo vais a volver?- preguntó Paula.- A Londres digo.
-Pues no lo sé…-dijo Alex.-Espero que pronto.
Tras varias horas mirando y comprando llegaron a casas agotadas. Se tumbaron en el sofá y se relajaron.
-¿Sabéis que Louis me regaló un perro por Navidad?-les dijo Alejandra.
-¿A sí? ¿Y por qué no lo has traído?-preguntó Elbe. Alejandra se quedó sin saber que contestar.
-Porque voy a volver, evidentemente. ¿Queréis ver una foto?-les preguntó. Todas se acercaron. Alex abrió la galería de fotos del móvil y apareció una de Niall y suya.- Uy, esta no es…
-¡Oh, que monos!-dijo Adela. Alejandra se puso roja y pasó la foto rápidamente.
-Mira, es este.-dijo acercando la foto con los dedos.
-Ooooooooh que cosita más bonita, por Dios.-dijeron las tres.
-¿A qué sí?
-Sí que te tiene aprecio, Louis, ¿no?-dijo Paula con una sonrisa picarona. El comentario hizo que Alejandra volviera a sonrojarse. No quería hablar del tema porque se sentía realmente mal por Louis. Se levantó del sofá y se cerró en su habitación.
-¿Qué le pasa?-preguntó Elbe.
Mientras a muchos quilómetros de allí…
Lucky estaba tumbado en el suelo, frente a la chimenea, como si fuera una ranita. Miraba a Niall con la boca abierta y dejando caer la lengua por un lado. Niall le acarició la cabeza y Lucky cerró los ojos mientras lo hacía.
-No sé cómo pudo dejarte aquí…-le dijo. El perro lo miró sin comprender.-Quiero decir, no es que me molestes, pequeño, pero es que ni tan apenas sé si va a volver.-Se paró y suspiró. Lucky le lamió la mano pidiéndole que le acariciara-A lo mejor es una escusa para volver antes.- dijo sonriendo mientras volvía a acariciarle el suave pelaje.- Tú no entiendes lo que estoy pasando…- el perro lo miró sin comprender.- ¿También tú la echas de menos?- Lucky gimió y acto seguido apoyó la cabeza sobre sus patas delanteras. Se le veía triste, quizás la falta de su dueña también le afectaba a él.
Niall cogió el móvil del bolsillo y buscó en su galería la fotografía que tenía con Alex. Cuando la vio sonrió y pasó la mano por la pantalla, como si pudiera acariciarla. Tenía ganas de llamarla, de escuchar su voz y de decirle lo mucho que la quería. Suspiró.
En ese momento en España…
Estaba sola en su habitación. Le echaba muchísimo de menos. Las ganas de llamarle le tentaban. Había pasado mucho tiempo desde que se fue de su lado y no tenía noticias suyas. ¿Qué clase de relación era esa? Buscó en su agenda su número y antes de darle al botón de llamar…
-¿Todavía estás así?-le preguntó Marta entrando en la habitación.- Venga vamos, aun llegaremos tarde.
Alex dejó el móvil sobre el escritorio, cargándose. Habían quedado con unos amigos para dar una vuelta. Se peinó un poco con los dedos frente al espejo y finalmente salió de la habitación, dejando ésta en silencio y en penumbra. Tan sólo se iluminó cuando la pantalla de su móvil se encendió y empezó a vibrar esperando a que cogiera esa llamada.

20 ene. 2013

Capitulo 21 Sin ti


Horas después…
Abrió los ojos lentamente. Cuando lo hizo parpadeó varias veces y se giró hacia el otro lado de la cama, vacío. Levantó la cabeza de la almohada, extendió su brazo y acarició la sabana. Luego dejó caer de nuevo la cabeza sobre la almohada y su expresión se volvió triste. Le pareció sentir que sus brazos aun le abrazaban, le pareció sentir que ponía su pierna sobre las suyas, le pareció sentir aquella manera suya de dormir… Miró al techo y pensó, luego giró la cabeza hacia la mesita de noche y miró el reloj. Las 9:30. Luego se fijó en algo que había al lado del reloj, parecía una nota. Se apoyó con un brazo mientras alargaba el otro para coger la nota. Acto seguido la leyó:
-“Te prometo que volveremos a vernos pronto, te lo prometo de verdad, no como tú.-a continuación había una carita con la lengua sacada- :P Te quiero Niall”
Al terminar de leerla sonrió, y recordó aquella promesa que le hizo una vez y que no cumplió. Deseó que ella sí lo hiciera. Dejó la nota sobre la sábana y cogió el móvil. ¿Habría llegado ya a España?
En ese momento en el avión…
Alejandra miraba por la ventanilla mientras escuchaba la canción de “A Thousand years”. Aquella canción le hacía pensar en Niall, Louis y los demás. Se miró el reloj. Las 9:30. Aún les faltaba una hora para llegar a Barcelona.
Marta también miraba por la ventanilla con expresión triste. Pensar que cada segundo estaba más lejos de ellos la entristecía más.
Una hora y media antes…
El avión estaba a punto de despegar. Alejandra miró a Marta y ésta la miró a ella, se cogieron la mano y sonrieron. Pasara lo que pasara siempre se tendrían la una a la otra para decirle que lo que habían vivido no era un sueño, que era real. Su sonrisa se desvaneció cuando notaron que el avión empezaba a deslizarse por la pista y seguidamente despegó. Se les encogió el corazón y a Marta se le hizo un nudo en la garganta. Ambas miraron por la ventanilla viendo como Londres quedaba cada vez más pequeño. Suspiraron.
Esa misma mañana unas horas después…
Se despegó de las sabanas y se estiró. Tal vez todo había sido un mal sueño y Marta y Alejandra estaban allí. Se levantó y se dio cuenta de que no estaba en su cuarto sino en el de Marta. Entonces, todo aquello no había sido un mal sueño, era real. Salió de la habitación y se encontró con Niall en la cocina.
-Bueno días.-le dijo Liam con pocas esperanzas de que aquella frase fuera cierta. Niall resopló.
-De buenos, nada. Se ha ido Alex, para mí hoy ya no sale el Sol.-dijo éste dispuesto a volverse a la cama. Liam pensó en decirle lo mucho que lo entendía, pero se mordió la lengua y prefirió no contárselo. Niall desapareció por el pasillo, Liam no podía hacer nada por animarle, no al menos aquella mañana. Apartó la silla de la mesa para sentarse y se comió una tostada que había en un plato sobre la mesa.
En la habitación…
Sentía que no era nadie. Se sentía vacío. Se acercó a la guitarra que estaba a los pies de su cama y se acordó de la noche en que la besó. Una sonrisa se dibujó en su cara sin apenas darse cuenta. La cogió y se sentó en la cama con ella sobre las piernas. La observó durante un largo minuto y luego deslizó sus dedos por sus cuerdas dejando sonar una melodía vacía de sentimiento, vacía de ella.
Una hora más tarde en Barcelona…
El avión ya había aterrizado. Paula le envió un Whats App a Alejandra diciéndole que le estaban esperando en el aeropuerto, tanto ella como Elbe, como Adela.
Cuando las vieron, las cinco se dieron un gran abrazo y por unos momentos Alejandra y Marta se olvidaron de los chicos para pensar en sus amigas y disfrutar con ellas de toda la tarde.
Se fueron a comer a un McDonald’s y allí hablaron de todo lo que había pasado. Marta y Alejandra les contaron lo geniales que eran los chicos y lo bien que se lo habían pasado. Alex les contó lo suyo con Niall y como éste la beso en el lago. También les contó lo de Louis. Marta, que no sabía que Louis se lo había confesado, dijo:
-¿Al final te lo ha dicho?-Alejandra la miró mal.
-¿No me digas que tú lo sabías?-ella afirmó.
-Joder, que se le notaba muchísimo que estaba celoso, no pude evitar preguntarle, él me lo contó y le prometí guardar el secreto.-confesó.
-¿Y tú, Marta? ¿Qué tal con Liam?-le preguntó Adela.
Meses antes en Barcelona…
Adela, Elbe y Paula se quedaron atónitas cuando Alejandra y Marta les contaron lo que habían descubierto: que las chicas a las que buscaban Louis y Liam eran ellas, que de pequeños, estuvieron en un campamento de verano juntos y que al parecer eran muy buenos amigos.
-¡Qué fuerte!-dijo Adela.
-Ya ves, cuando lo supe me dio algo.-dijo Marta.
-Qué casualidad.-dijo Paula.
Meses después en el McDonald’s…
En cuanto a Marta le preguntaron por Liam, ella se sonrojó.
-Es muy buen chico, es maravilloso, es…-suspiró. Liam le encantaba.- Es mi mejor amigo. 

18 ene. 2013

Capitulo 20 De vuelta


Mientras en el salón…
Tras pasar un buen rato abrazados se separaron. Ella terminó de secarse las lágrimas.
-Bueno… ¿y qué era eso que tenías que contarme tú?-le preguntó.
Liam se quedó parado sin saber que decir, no iba a decirle nada, se iba a ir y no sabía si la volvería a ver, no iba a arriesgarse a empezar algo que ya había terminado.
-Em… no, nada, no tiene importancia.-le contestó sonriendo.- “Ahora ya no tiene importancia”-pensó. Bajó la cabeza, apoyó los brazos sobre las piernas y juntó las manos. Ya no había nada que hacer.
Mientras afuera…
Las imágenes de aquel inmenso fuego y de aquellos días felices aparecieron en la mente de Alejandra, haciéndola sonreír. Una lágrima recorrió su mejilla hasta morir en sus labios. Louis le cogió la cara con ambas manos haciendo que ella le mirara.
-No te imaginas lo feliz que era…- Éste la abrazó y ella le respondió con fuerza y sollozó.- ¿Pero por qué lloras?-le preguntó apartándose para poder verla. Le secó las lágrimas.
-Yo no estoy llorando.-dijo ella hipando. Ambos sonrieron. Los dos sabían que lo que acababa de decir era una mentira como una casa.- No sé porque me tienes que decir esto ahora.-le miró con los ojos empañados en lagrimas.
-Si te lo he dicho es porque me importas, pero no quiero que llores. Soy tú mejor amigo y lo que más deseo es que seas feliz… conmigo o sin mí. Además Niall es muy buen chico.-Alejandra lo miró y volvió a abrazarlo a la vez que empezaba a llorar de nuevo.- ¿Qué pasa? Vamos a tener que activar los parabrisas de esos ojos.-le dijo secándole las lágrimas de nuevo. Ella rió.
-Soy una llorona.-sonrió.- Sabes que siempre serás mi mejor amigo, Louis.
Ambos se quedaron en silencio sin saber que decir, él le sonrió. Sus ojos brillaban de felicidad porque, a pesar de que aquello significaba que no podía tenerla, sabía que contaría siempre con su amistad.
-Te quiero mucho, Louis.-se acercó a él y lo abrazó.
-Yo también te quiero mucho pequeña.
En esos momentos dentro de la casa…
Marta se había acercado a él y lo abrazaba apoyando su cabeza en su hombro.
-Tendrás que preparar las maletas.-le dijo tras un buen rato sin decir nada. Ambos se miraron.
-¿Qué pasa? ¿Tienes ganas de que me vaya?- bromeó ella. Él la miró serio. Que se fuera era lo que menos quería aunque no podía hacer nada por evitarlo.
-Si quieres te ayudo a prepararlas. Así aprovecho mis últimos momentos contigo.- se levantó del sofá y la miró. Ella lo miraba con cara de pena. Él le sonrió y le tendió la mano.- Anda, vamos.
Cuando Louis y Alejandra llegaron con los demás…
Todos estaban callados mirando el fuego. Niall los miró cuando les vio aparecer. Alejandra se sentó a su lado y él le rodeó con su brazo. Luego ella le besó suavemente en los labios. Louis sonrió. El hecho de que mañana ya no estaría con él le había hecho pensar en que ¿por qué perder el tiempo enfadado con ella si pueden ser mejores amigos? Lo que menos quería era decepcionarla, y aunque le dolía que no fuese él el que la besaba tenía que aceptarlo.
Alejandra los miró a todos.
-Bueno, tendré que hacer las maletas.-dijo levantándose. Niall se levantó al instante en que ella dijo eso.
-Te ayudo.-dijeron Niall y Louis a la vez.
-Yo me quedo aquí apagando el fuego.-dijo Harry. Éste miró a Zayn.
-Te hago compañía.-le contestó.
A la mañana siguiente…
Aquella noche habían dormido juntos. Sonó la alarma a las 7 de la mañana y ella la apagó rápidamente para no despertar a Niall. Se levantó y le miró. Sonrió entristecida, no quería dejarle. Se dirigió al salón y vio que Marta aún no estaba preparada. Cogió un papel y un bolígrafo y anotó: "I promise that we shall meet again soon, I promise for real, not like you. :P I love you Niall" (“Te prometo que volveremos a vernos pronto, te lo prometo de verdad, no como tú. :P Te quiero Niall”)
Después regresó al cuarto y dejó la nota en la mesita de noche. Lo miró y tuvo que aguantarse las ganas de besarle. No quería despertarlo.
Mientras en otra habitación.
Se levantó lentamente. Vaya pereza despertarse tan temprano. Observó a Liam, que dormía al otro lado de la cama. La noche de antes, cuando ella estaba preparando la maleta, él se tumbó en su cama y acabó durmiéndose, no le despertó y durmió con él. Suspiró, luego se dirigió al baño. Cuando se hubo vestido, se miró en el espejo y se peinó un poco el pelo dejándolo suelto. Finalmente se puso la gorra y salió al pasillo. Desde allí se le veía. Tan tierno estaba durmiendo. Se quedó un minuto contemplándolo hasta que Alejandra le dijo en susurro:
-Venga, vámonos. Aún perderemos el avión.
Ambas salieron de aquella casa con tristeza, intentando hacer el menor ruido posible con las maletas. Marta se quedó mirando la casa por última vez, luego le dio la espalda y se le escapó una lágrima mientras subía al taxi.

17 ene. 2013

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Capitulo 19 Confesiones


Pasados unos días…
Llevaban días sin hablarse. Habían pasado muchos días desde la discusión entre Louis y Alejandra y él ni siquiera la miraba, cada vez que coincidían se evitaban y a Alejandra le entristecía que estuviera así con ella y más sin saber porqué.
Una tarde…
Marta había recibido una llamada. Estuvo hablando un buen rato y luego colgó.
-¿Quién era?-le preguntó Liam curioso mientras cojía otro trozo de tarta de chocolate que Marta y Alejandra habían preparado.
-Nada, se han equivocado.-mintió ella mientras se guardaba el móvil en el bolsillo. Miró a su hermana y ella miró su móvil. Luego Alejandra volvió a mirarla con tristeza, pero nadie se dio cuenta de lo que aquellas expresiones significarían.
-Para haberse equivocado has estado mucho rato hablando, ¿no?-le preguntó Niall mientras comía el último trozo de tarta.
Esa noche…
Después de cenar, a Harry se le ocurrió hacer una hoguera fuera. Todos salieron excepto Marta y Liam que se quedaron recogiendo.
Liam miró a Marta y sus miradas se cruzaron, ambos sonrieron tímidamente, y luego las apartaron. Él se humedeció los labios y mientras guardaba algunos libros en la estantería le dijo:
-Luego tengo algo importante que decirte.-dijo sin mirarla, mientras ponía los libros en su sitio. Hacía días que quería decírselo, quizás aquel era el momento. Terminaron de recoger y ambos se sentaron en el sofá delante del fuego.
-Yo también tengo que decirte algo importante.- le dijo ella con expresión triste. Él le cedió el turno.
-Si tú primero.-le sonrió, pero Marta no sonreía, ni le miraba. Ella tenía la vista fija en el fuego, con la mirada triste, parecía que iba a empezar a llorar. Él la miró con preocupación, ¿era malo aquello que tenía que contarle? No entendía el porqué de aquel sentimiento, de aquella sensación, de aquel pensamiento. Algo le decía que lo que iba a contarle no iba a ser bueno, nada bueno. Ella se giró y le miró. Las lágrimas ya brotaban por sus mejillas. -Hey, ¿qué pasa?-le preguntó acercándose a ella, secándole las lágrimas.
-Me voy, Liam.-le contestó. Él se quedó sorprendido, sin acabar de creerse lo que le había dicho.
-¿Qué te vas?-soltó una risita nerviosa.- ¿Adónde?-le preguntó preocupado.
-Alejandra y yo nos volvemos a España.-su voz se quebró y antes de empezar a llorar más se lanzó a los brazos de Liam y escondió su cabeza en su pecho. Él la abrazó con fuerza, como si aquella fuera la última vez que lo fuese a hacer. Le invadió el sentimiento de tristeza.
-¿Cuándo?-le preguntó deseando que no dijera “mañana”.
-El vuelo sale mañana a primera hora.-le contestó. Los ánimos de Liam se desplomaron. Todo se había ido a freír espárragos, tal vez nunca le podría decir lo que le quería decir.
-Volveremos a vernos, ¿verdad?-le preguntó esperanzado, esperando que aquello no fuese un “adiós” si no un “hasta pronto”.
-No lo sé, Liam.-volvieron a abrazarse.-Espero que sí.-dijo volviendo a llorar. A él le entraron ganas de llorar, pero se tragó su pena y se aferró al deseo de volver a verla.
Mientras en el exterior…
-¿¿QUÉ??-preguntaron todos sorprendidos por la noticia que acababa de dar Alejandra.
-Pero, ¿cómo que te vas?, ¿cuándo? Y, ¿por qué no me lo habías dicho?-le preguntó Niall hablando rápido de los nervios. No podía creerse que le fuera a dejar ahora. Alejandra se acercó a él y le pasó la mano por el cabello rubio, luego recorrió su cara y dejó su mano sobre su mejilla encendida. Él puso su mano sobre la suya.
-Sí, nos vamos en el primer vuelo, mañana.-cada vez le costaba más hablar. A Niall se le escapó una lágrima que humedeció la mano de Alex.- No te lo había contado porque me he enterado esta tarde.
-Era esa llamada…-dijo Zayn. Alejandra se giró hacia él y afirmó.- Deberíais haberlo dicho antes, os hubiéramos preparado una fiesta de despedida.
-Nunca me gustaron las despedidas.-dijo ella volviéndose hacia Niall evitando la mirada de Louis.
De repente éste se levantó y se dirigió a Alejandra gritando.
-¿Por qué? ¿Por qué tienes que irte?
Alejandra lo miró con rabia. Aquello parecía el inicio de una discusión. Ella se levantó y se quedó a medio palmo de su cara.
-¿Ahora me vas a decir que no quieres que me vaya?-le preguntó gritándole con las lágrimas brotando por sus mejillas.- ¿Ahora me vas a decir que me echarás de menos?- cada pregunta que le hacía, lo empujaba golpeándole con ambas manos sobre el pecho.- Has perdido tiempo evitándome, sin ni siquiera mirarme sin contarme lo que te pasa conmigo y ¿ahora me vas a pedir que me quede?
Louis la cogió de los hombros para que dejara de empujarle.
-Todo tiene una explicación.-le dijo él casi en susurro intentando tranquilizarla. Ella se secó las lágrimas y le propinó un último golpe en el brazo.
-¿Cuál?-reclamó histérica sus explicaciones. El miró a su alrededor. Los demás les miraban sin entender.
-Ven.-le dijo él agarrándola del brazo y conduciéndola a la parte trasera de la casa, dónde nadie pudiera oírles.-Verás… cuando me enteré de que íbamos a ir a España, la idea de poder encontrarte me obsesionó.-paró y sonrió. Luego miró hacia arriba.-Dios, no sé como decírtelo…-ella lo miraba con atención.-Creo que estoy enamorado.-Alejandra se llevó las manos a la boca, sorprendida.- Creo que estoy enamorado de ella desde que la vi por primera vez sentada frente a la hoguera, aquella primera noche de aquel campamento.